Carmen Pizango |
11/09/2009
Pantera nuestro de cada día
Dicen que el diablo sabe más por viejo que por diablo y en eso nadie le gana al Pantera nuestro de cada día. Sí, aquel de la mirada sutil, el de los ojos dormidos y la sonrisa picarona. El de los emolientes bien tempranito por la mañana, para "empezar bien el día" y aquel de las siestas en la móvil directo a las comisiones.
El cuerpo de Alejandro Rojas tiene algunas arrugas, algunas nomás, pero ¿qué más da si esos pliegues del rostro son la prueba de la experiencia y las personas que ha fotografiado? ¿Cuántas? No sé, muchas, muchísimas, un montón. Solo él sabe cuántas, aunque puede que ni él se acuerde.
Si hablamos de cuerpo, también tenemos que hablar del espíritu. Ese sí que tiene 20 años en Panterita, quien bien puede hacerle la competencia Polistel, porque se mantiene joven aunque pasen los años. Sus manos no le tiemblan para fotografiar y menos para saludar o enamorar a una vedette o chiquilla con el cuento de hacerla famosa, y "mientras más joven es mejor". Tampoco le tiembla la voz para tratar como hijos a los políticos, "directito" a su lugar. ¿ Con qué autoridad?... Con la que solo los años pueden dar.
Hace poco, la que les cuenta (Carmen Pizango), tuve una experiencia con Alejandro Rojas, Pantera. El director de este medio, Ajá, don Jaime Asián nos mandó a la editora web, Karin, y a mí, a una de esas comisiones aburridas, con el objetivo de fotografiar al mandatario Alan García con el polo de Aja, que cumplía 15 años.
Los gritos y coqueteos no lograron que el corpulento presidente nos hiciera caso, pero bastó que Panterita hablara "hey, una foto pues" para que el men de la nación accediera a un click. Lo había reconocido.
Asi como estas experiencias hay muchas. Si no pregúntenle a Gisela Valcárcel, o al mismo "chato" César Hildebrandt. Hay que resaltar que Pantera es tacaño a la hora de invitar, pero cuando se trata de contar, es un chiste, es historia, de esas que no hay en una aula de Universidad porque la experiencia que él tiene es para matarse de risa y de anécdotas difícil de publicar.
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| | LOS DISPAROS DE PANTERA | 
Alejandro Rojas
Con P de "Pantera"
Me presento y digo. Soy "Pantera" (Roberto Rojas Vélez, para la formalidad) y disparo desde 1977. He visto correr por mi lente mucha sangre, pero también los mejores cuerpos y las más colosales anécdotas. Y es que para mí, fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje. No me interesa la fotografía sino la vida y de esto pueden dar fe mis colegas de Epensa, donde trabajo desde 1963 (ayudante de fotografía y laboratorista). Me molesta cuando un redactor principiante se queja de que ando lento. Lo que no entienden es que si sabes esperar la gente se olvidará de tu cámara y entonces su alma saldrá a la luz. A mis 68 años, la que camina es mi cámara. Yo soy solo una extensión de ella. Mi eterno agradecimiento a Berner Lan y Ronald Colona por enseñarme que una fotografía no se toma, se hace. |
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